Archivo mensual: marzo 2009

PLATON – MITO DE LA CAVERNA

-Después de eso -proseguí – compara nuestra naturaleza respecto de su
educación y de su falta de educación con una experiencia como ésta.
Represéntate hombres en una morada subterránea en forma de caverna, que
tiene la entrada abierta, en toda su extensión, a la luz. En ella están desde
niños con las piernas y el cuello encadenados, de modo que deben
permanecer allí y mirar sólo delante de ellos, porque las cadenas les impiden
girar en derredor las cabeza. Más arriba y más lejos se halla l luz de un fuego
que brilla detrás de ellos; y entre el fuego y los prisioneros hay un tabique
construido de lado a lado, como el biombo que los titiriteros levantan delante
del público para mostrar, por encima del biombo, los muñecos.
-Me lo imagino.
– Imagínate ahora que, del otro lado del tabique, pasan sombras que llevan
toda clase de utensilios y figurillas de hombres y otros animales, hechos en
piedra y madera y de diversas clases; y entre los que pasan unos hablan y
otros callan.
-Extraña comparación haces, y extraños son esos prisioneros.
-Pero son como nosotros. Pues en primer lugar, ¿crees que han visto de sí
mismos, o unos de los otros, otra cosa que las sombras proyectadas por el
fuego en la parte de la caverna que tienen frente a sí?
4-Claro que no, si toda su vida están forzados a no mover las cabezas.
-¿Y no sucede lo mismo con los objetos que llevan los que pasan del otro del
tabique?
-Indudablemente.
-Pues entonces, si dialogaran entre sí, ¿no te parece que entenderían estar
nombrando a los objetos que pasan y que ellos ven?
-Necesariamente.
-Y si la prisión contara con un eco desde la pared que tienen frente a sí, y
alguno de los que pasan del otro lado del tabique hablara, ¿ no piensas que
creerían que lo que oyen proviene de la sombra que pasa delante de ellos?
– ¡Por Zeus que sí !
– ¿ Y que los prisioneros no tendrían por real otra cosa que las sombras de los
objetos artificiales transportados?
– es de toda necesidad.
– Examina ahora el caso de una liberación de sus cadenas y de una curación
de su ignorancia, qué pasaría si naturalmente les ocurriese esto: que uno de
ellos fuera liberado y forzado a levantarse de repente, volver el cuello y
marchar mirando a la luz y , al hacer todo esto, sufriera y a causa del
encandilamiento fuera incapaz de percibir aquellas cosas cuyas sombras había
visto antes. ¿ Qué piensas que respondería si se le dijese que lo que había
visto antes eran fruslerías y que ahora en cambio, está más próximo a lo real,
vuelto hacia cosas más reales y que mira correctamente? Y si se le mostrara
cada uno de los objetos que pasan del otro lado del tabique y se le obligara a
contestar preguntas sobre lo que son, ¿ no piensas que se sentiría en
dificultades y que considerará que las cosas que antes veía eran más
verdaderas que las que se le muestran ahora?
– Mucho más verdaderas.
– Y si se le forzara a mirar hacia la luz misma, ¿ no le dolerían los ojos y trataría
de eludirla, volviéndose hacia aquellas cosas que podía percibir, por considerar
que éstas son realmente más claras que las que se le muestran?
– Así es.
– Y si a la fuerza se lo arrastrara por una escarpada y empinada cuesta, sin
soltarlo antes de llegar hasta la luz del sol, ¿ no sufriría acaso y se irritaría por
ser arrastrado y, tras llegar a la luz, tendría los ojos llenos de fulgores que le
impedirían ver uno solo de los objetos que ahora decimos que son los
verdaderos ?
– Por cierto, al menos inmediatamente.
– Necesitaría acostumbrarse, para poder llegar a mirar las cosas de arriba. En
primer lugar miraría con mayor facilidad las sombras, y después las figuras de
los hombres y de los otros objetos reflejados en el agua, luego los hombres y
los objetos mismos. A continuación contemplaría de noche lo que hay en el
cielo y el cielo mismo, mirando la luz de los astros y la luna más fácilmente que,
durante el día, el sol y la luz del sol.
-Sin duda.
– Finalmente, pienso, podría percibir el sol, no ya en imágenes en el agua o en
otros lugares que le son extraños, sino contemplarlo cómo es en sí y por sí, en
su propio ámbito.
-Necesariamente.
-Después de lo cual concluiría, con respecto al sol, que es lo que produce las
estaciones y los años y que gobierna todo en el ámbito visible y que de algún
modo es causa de las cosas que ellos habían visto.
– Es evidente que, después de todo esto, arribaría a tales conclusiones.
– Y si se acordara de su primera morada, del tipo de sabiduría existente allí y
de sus entonces compañeros de cautiverio, ¿no piensas que se sentiría feliz
del cambio y que los compadecería?
– Por cierto.
-Respecto de los honores y elogios que se tributaban unos a otros, y de las
recompensas para aquel que con mayor agudeza divisara las sombras de los
objetos que pasaban detrás del tabique, y para el que mejor se acordase de
cuáles habían desfilado habitualmente antes y cuáles después, y para aquel de
ellos que fuese capaz de adivinar lo que iba a pasar, ¿te parece que estaría
deseoso de todo eso y que envidiaría a los más estaría deseoso de todo eso y
que envidiaría a los más honrados y poderosos entre aquellos? ¿ O más bien
no le pasaría como al Aquiles de Homero, y “preferiría ser un labrador que
fuera siervo de un hombre pobre” o soportar cualquier otra cosa, antes que
volver a su anterior modo de opinar y a aquella vida ?
– Así creo también yo, que padecería cualquier cosa antes que soportar aquella
vida.
– Piensa ahora esto: si descendiera nuevamente y ocupara su propio asiento, ¿
no tendría ofuscados los ojos por las tinieblas, al llegar repentinamente del sol?
– Sin duda.
– Y si tuviera que discriminar de nuevo aquellas sombras, en ardua
competencia con aquellos que han conservado en todo momento las cadenas,
y viera confusamente hasta que sus ojos se reacomodaran a ese estado y se
acostumbraran en un tiempo nada breve, ¿ no se expondría al ridículo y a que
se dijera de él que, por haber subido hasta lo alto, se había estropeado los
ojos, y que ni siquiera valdría la pena intentar marchar hacia arriba? Y si
intentase desatarlos y conducirlos hacia la luz, ¿ no lo matarían, si pudieran
tenerlo en sus manos y matarlo?
– Seguramente.
– Pues bien, querido Glaucón, debemos aplicar íntegra esta alegoría a lo que
anteriormente ha sido dicho, comparando la región que se manifiesta por medio
de la vista con la morada-prisión, y la luz del fuego que ha en ella con el poder
del sol; compara, por otro lado, el ascenso y contemplación de las cosas de
arriba con el camino del alma hacia el ámbito inteligible, y no te equivocarás en
cuanto a lo que estoy esperando, y que es lo que deseas oír. Dios sabe si esto
es realmente cierto; en todo caso, lo que a mi me parece es que lo que dentro
de lo cognoscible se ve al final, y con dificultad, es la Idea del Bien. Una vez
percibida, ha de concluirse que es la causa de todas las cosas rectas y bellas,
que en el ámbito visible ha engendrado la luz y al señor de ésta, y que en el
ámbito inteligible es señora y productora de la verdad y de la inteligencia, y que
es necesario tenerla en vista para poder obrar con sabiduría tanto en lo privado
como en lo público.
– Comparto tu pensamiento, en la medida que me es posible.
– Mira también si lo compartes en esto: no hay que asombrarse de que quienes
han llegado allí no estén dispuestos a ocuparse de los asuntos humanos, sino
que sus almas aspiran a pasar el tiempo arriba; lo cual es natural, si la alegoría
descrita es correcta también en esto.
– Muy natural.
– Tampoco sería extraño que , de contemplar las cosas divinas, pasara a las
humanas, se comportase desmañadamente y quedara en ridículo por ver de
modo confuso y, no acostumbrado aún en forma suficiente a las tinieblas
circundantes, se viera forzado, en los tribunales o en cualquier otra parte, a
disputar sobre sombras de justicia o sobre las figurillas de las cuales hay
sombras, y a reñir sobre esto del modo en que esto es discutido por quienes
jamás han visto la justicia en sí.
– De ninguna manera sería extraño.
– Pero si alguien tiene sentido común , recuerda que los ojos pueden ver
confusamente por dos tipos de perturbaciones: uno al trasladarse de la luz a la
tiniebla, y otro de la tiniebla a la luz; y al considerar que esto es lo que le
sucede al alma, en lugar de reírse irracionalmente cuando la ve perturbada e
incapacitada de mirar algo, habrá de examinar cuál de los dos casos es: si es
que al salir de una vida luminosa ve confusamente por falta de hábito, o si,
viniendo de una mayor ignorancia hacia lo más luminoso, es obnubilada por el
resplandor. Así, en un caso se felicitará de lo que le sucede y de la vida a que
accede; mientras en el otro se apiadará, y si se quiere reír de ella, su risa será
menos absurda que si se descarga sobre el alma que desciende de la luz.

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REFLEXIONES PARA OPTIMIZAR EL APRENDIZAJE

Reflexiones para optimizar el aprendizaje…

Prof. Ma. Cristina Fumagalli

LES PROPONGO UN GRAN DESAFÌO COMUNICARNOS , LO QUE IMPLICA CREAR  UN VÌNCULO PARA PODER

APRENDER A APRENDER

 

  • Toda actividad de capacitación resulta  una oportunidad para lograr UN SALTO CUALITATIVO EN LA FORMACIÓN PERSONAL , el que permite OPTIMIZAR EL DESEMPEÑO ESCOLAR Y EL FUTURO PROFESIONAL.
  • La calidad del aprendizaje depende, además de los contenidos del mismo, de la DISPOSICIÓN A APRENDER.

 

  • TU APRENDIZAJE SE POTENCIARÁ SI:

 

  1. Escuchas atenta y críticamente las exposiciones, aportando tus conocimientos obtenidos en otras disciplinas , tus experiencias  y vivencias personales ante situaciones similares y temas afines.
  2. Lees con interés los apuntes o la bibliografía recomendada.
  3. Participas activamente de los trabajos prácticos encomendados, aportando tus propios talentos y valorando los de tus compañeros
  4. Solicitas aclaración ante posibles dudas de cualquier ìndole.
  5. No tienes temor a equivocarte, y seriamente expresas tus pensamientos ,  entendiendo que no existe una ùnica verdad y que de los errores , el diàlogo y la confrontación de ideas se obtienen resultados interesantes si se saben capitalizar .
  6. Toleras al que piensa distinto, y no lo menosprecias sino que lo respetas y aprovechas esa diferencia de pensar y sentir para reforzar o tal vez modificar tus propias ideas y sentimientos.

 

 

 Los analfabetos del siglo XXI no serán aquellos que no saben leer y escribir, sino más bien aquellos que no puedan aprender, desaprender lo aprendido y volver a aprender.”

Alvin Toffler

 

Muchas Gracias!!

                           

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GNOSEOLOGIA – TEXTOS 2

TEXTO 5

DESCARTES, R. Meditaciones metafísicas. Buenos Aires, Aguilar, 1964

“Lo que me parece que ahora he de tratar especialmente es el hecho de que encuentro en mí innumerables ideas de ciertas cosas que, aun cuando tal vez no existan fuera de mí, no se puede decir por ello que no sean nada; y aunque las piense a mi arbitrio no las invento yo, sino que tienen una naturaleza verdadera e inmutable. Cuando, por ejemplo, me ima­gino un triángulo, aunque quizá tal figura no exista fuera de mi pensamiento en ninguna parte, posee sin embargo una determinada naturaleza, o esencia, o forma inmutable y eterna que ni ha sido creada por mí, ni depende de mi mente; como se evidencia del hecho de que se puedan demostrar varias propiedades de este triángulo, a saber, que sus tres ángulos son iguales a dos rectos, que el máximo ángulo está colocado junto al máximo lado, y otras semejantes que he de reconocer quiera o no, aunque no haya pensado sobre ellas an­tes de ningún modo cuando me imaginé el triángulo, ni en consecuencia las haya yo in­ventado.

No es una objeción decir que la idea de “triángulo” procede quizá de las cosas externas mediante los órganos de los sentidos, por haber yo visto varias veces cuerpos con forma triangular, ya que puedo en efecto imaginar otras innumerables figuras en las que no puedle caber la sospecha de que me hayan venido por los sentidos, y demostrar, sin embargo,sus varias propiedades del mismo modo que en el triángulo, todas las cuales son ciertas desde que las conozco claramente (…)”

TEXTO 6

LOCKE, J. An essay concerning human understanding. New York, Collier Books, 1965

“Hay una opinión establecida entre algunos hombres de que en el entendimiento existen ciertos principios innatos, ciertas nociones primarias, ciertos caracteres impresos en la mente humana que el alma recibe al ser creada y que trae del mundo consigo (…). En pri­mer lugar, es evidente que ni los niños ni los idiotas tienen la menor aprehensión o pensa­miento de ellas y el saber esto es suficiente para destruir el asentimiento universal (a dichas verdades) que es el concomitante necesario de todas las verdades innatas, dado que me parece cercano a la contradición afirmar que hay verdades impresas en el alma que esta no percibe o entiende(…) Porque imprimir algo en la mente sin que esta lo perciba o entienda (…) me parece algo poco inteligible. Si, pues, los niños y los idiotas tienen almas, mentes, con esas impresiones sobre ellas, necesariamente deben percibirlas y necesariamente saber y asentir a esas verdades; puesto que no lo hacen, es evidente que no hay tales impresio­nes. Ya que si no son nociones impresas naturalmente ¿ cómo pueden ser innatas? Y si son nociones impresas, ¿cómo pueden ser desconocidas? (. . .) Muchas veces se responde que los hombres las conocen cuando llegan al uso de la razón ( .. .) [pero] esta respuesta puede querer decir o bien que cuando los hombres llegan al uso de la razón esas inscripciones supuestamente innatas pasan a serIes conocidas o bien que el uso y ejercicio de la razón hu­mana los asiste para descubrir esos principios y por cierto los hace conocer (…) Coincido con los que defienden los principios innatos en que no hay conocimiento de ellos ( .. .) has­ta llegar al uso de la razón, pero niego que el uso de la razón marque el momento pr­eciso en que se los descubre y, aunque así fuera, niego que esto pruebe que son innatos.

TEXTO 7

LEIBNIZ,G. Noveaux Essais

“Los que hablan tanto de esta tabla rasa, después de haberle sacado las ideas, no sabrían decir qué le queda (…). Se me responderá quizá que esa tabla rasa de los filósofos significa que el alma, natural y originariamente, solo tiene facultades que son puramente potencia­les (como dirían los escolásticos) sin ningún acto, pero estas no son más que ficciones, que no se dan en la naturaleza sino que se obtienen por abstracción (…). La experiencia es ne­cesaria, lo confieso, para que el alma sea llevada a tales o cuales pensamientos y para que ella advierta las ideas que hay en nosotros, pero ¿por qué medio pueden idear la experien­cia y los sentidos? ¿El alma acaso tiene ventanas, se asemeja a tablillas, es como la cera? Es visible que todos los que piensan así del alma en el fondo la suponen corpórea. Se me opon­drá este axioma recibido de los filósofos [empiristas]: ‘Nada hay en el alma que no proven­ga de los sentidos’. Pero es necesario exceptuar al alma y sus afecciones. Nada está en el in­telecto que no haya pasado por los sentidos, nada excepto el intelecto mismo. Ahora bien, el alma encierra en sí misma el ser, la sustancia, lo uno, lo mismo, la causa, la percepción, el razonamiento, y cantidades de otras nociones que los sentidos no sabrían damos.

TEXTO 8

HUME, D. An enquiry concerning human understanding. Chicago, The Open Court Publishing Company, 1958

“Es necesario que investiguemos cómo llegamos al conocimiento de la causa y el efecto. Osaría afirmar como una proposición general que no admite excepciones que el conocimiento de esta relación no se obtiene, en ningún caso, por razonamientos a priori, sino que nace enteramente de la experiencia cuando encontramos que ciertos objetos particulares están en conjunción constante el uno con el otro (…)

El espíritu no puede jamás, sin duda, encontrar el efecto en la causa que se ha supuesto mediante el análisis y el examen más precisos. Porque el efecto es totalmente diferente de la causa y, por ende, no se lo puede descubrir jamás en ella. El movimiento de la segunda bola de billar es un suceso distinto del movimiento de la primera; no hay nada en uno que sugiera la mínima indicación sobre el otro. Una piedra o un pedazo de metal a los que se eleva en el aire y se deja sin apoyo caen inmediatamente; pero considerando la cuestión a priori ¿descubrimos algo en esta situación que pueda engendrar la idea de una caída más que la de una elevación o la de cualquier otro movimiento, en la piedra o en el pedazo de metal? (…) De causas que parecen semejantes esperamos efectos semejantes.

Todas las veces que la repetición de una operación o de un acto particular produce una tendencia a renovar el mismo acto o la misma operación sin el impulso de ningún razonamiento o progreso del entendimiento, decimos (. . .) que esa tendencia es un efecto del hábito. Al emplear esa palabra no pretendemos haber dado la razón última de esa tendencia. Designamos solamente un principio de la naturaleza humana, universalmente reconocido y bien conocido por sus efectos (…) Con seguridad tenemos ( . .) una verdad cuando afirmamos que después de la conjunción constante de dos objetos –calor y llama, por ejemplo, o peso y solidez- nos vemos llevados, solo por el hábito, a esperar uno cuando aparece el otro. Parece que esta hipótesis es la única que explica la dificultad. ¿Por qué extraemos de mil casos una conclusión que éramos incapaces de extraer de un solo caso que no difiere en ningún aspecto de los anterio­res? La razón es incapaz de variar de semejante manera. Las conclusiones que extrae al considerar un círculo son las mismas que obtendría examinando todos los círculos del Universo. Pero si no se ha visto más que un cuerpo moverse por el impulso de otro, nadie podrá inferir que cualquier otro cuerpo se moverá por un impulso análogo. Todos las conclusiones que se obtienen por la experiencia son, pues, efectos del hábito y no efectos del razonamiento.

Así, el hábito es el gran guía de la vida humana. Es este único principio el que hace que nuestra experiencia nos sirva; es él solo el que nos hace esperar en el futuro una serie de acontecimientos semejantes a los que han aparecido en el pasado. Sin la acción del hábito, ignoraríamos completamente toda cuestión de hecho, fuera de lo que está inmediatamente presente a la memoria y a los sentidos. No sabríamos jamás cómo ajustar los medios en vista a los fines ni cómo emplear nuestros poderes naturales para producir un efecto. Sería a la vez el fin de toda acción y de casi todas las especulaciones. ¿Cuál es, pues, la conclusión de todo eso?. Es simple aunque, debemos confesar, bastante alejada de las teorías filosóficas comunes. Toda creencia en una cuestión de hecho o en una existencia real deriva simplemente de algún objeto presente a la memoria o a los sentidos y de una conjunción habitual entre ese objeto y algún otro. O, en otros términos, habiéndose encontrado, en muchos casos, que dos tipos cua­lesquiiera de objetos –llama y calor, nieve y frío- han estado siempre juntos, si la llama o la nieve se presentan a los sentidos, el espíritu es llevado por el hábito a esperar el calor o el frío, y a creer que esa cualidad existe y que se la descubrirá si uno se aproxima más. La creencia surge nuevamente porque el espíritu se encuentra en esas circunstancias. Es una operación del alma tan inevitable, cuando estamos en esa situación, como lo es entir amor cuando nos hacen bien y odio cuando nos dañan. Todas esas operaciones están entre los instintos naturales, que ningún razonamiento podrá jamás producir o evitar.”

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Concepto de poder

DIARIO CLARIN 15/03/2009

 

Opinión

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COLUMNISTA INVITADO

Internet define un nuevo tipo de poder

Los vínculos en red, quizá superficiales pero más democráticos, crean estilos de liderazgo en gobiernos y empresas.

Por: Joseph Nye
Fuente: POLITOLOGO, UNIVERSIDAD DE HARVARD

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En un ambiente de teléfonos portátiles, computadoras y sitios web como MySpace, Facebook y LinkedIn, resulta trivial decir que vivimos en un mundo conectado en redes. Pero no lo es remarcar que las diferentes redes brindan nuevas formas de poder y requieren estilos diferentes de dirección.

Barack Obama lo entiende; de hecho, lo ayudó a conseguir su victoria. Si bien Obama no ha sido el primer político norteamericano que ha recurrido a Internet, ha sido el que ha utilizado con más eficacia la nueva tecnología para recaudar dinero de pequeños donantes, infundir energía a sus voluntarios y transmitir sus mensajes a los votantes. Ahora tiene que plantearse la cuestión de cómo utilizar las redes para gobernar.

Hay redes de muchas formas y tamaños. Unas crean vínculos fuertes, mientras que otras producen lazos débiles. Piénsese en la diferencia entre amigos y conocidos. Es más probable que se comparta información valiosa con los amigos que con los conocidos, pero los lazos débiles tienen una extensión mayor y aportan información más novedosa, innovadora y no redundante.

Las redes basadas en vínculos fuertes crean el poder de la lealtad, pero pueden convertirse en círculos que redistribuyan conocimientos tradicionales. Por eso, es importante la diversidad de los elegidos por Obama para que formen parte de su gobierno.

Los lazos débiles, como los que encontramos en Internet, son más eficaces que los vínculos fuertes para aportar la información necesaria a fin de conectar grupos diversos de forma cooperativa. Dicho de otro modo, las redes débiles son uno de los factores aglutinantes de sociedades diversas. Son también la base de la dirección democrática. Los mayores políticos democráticos tienen una gran capacidad para las amistades superficiales.

Como los dirigentes necesitan cada vez más entender la relación de las redes con el poder, tendrán que adaptar estrategias y crear equipos que se beneficien tanto de los vínculos fuertes como de los débiles.

La información crea poder y en la actualidad hay más personas que tienen más información que en ningún otro momento de la historia humana. La tecnología democratiza los procesos políticos y sociales y, para bien y para mal, las instituciones desempeñan menos un papel mediador.

De hecho, el concepto básico que a veces se llama Web 2.0 se basa en la idea de que el contenido procedente de los usuarios vaya ascendiendo desde abajo en lugar de descender desde la cima de una jerarquía tradicional de la información. Instituciones como la Wikipedia y Linux son ejemplos de producción social que entrañan papeles muy distintos para los dirigentes de los homólogos tradicionales (la Enciclopedia Británica y Microsoft).

Ahora los gobiernos están experimentando con medios similares para crear y distribuir información, pero todavía tienen mucho camino por recorrer.Tradicionalmente, los gobiernos han sido muy jerárquicos, pero la revolución de la información está afectando la estructura de las organizaciones. Las jerarquías se están volviendo más llanas y quedan inmersas en redes fluidas de contactos.

Los trabajadores de oficinas que utilizan el conocimiento responden a incentivos y llamamientos políticos diferentes a los de los trabajadores industriales. Las encuestas de opinión muestran que actualmente los ciudadanos tienen una actitud menos deferente para con la autoridad en las organizaciones y la política.

También en las empresas las redes están cobrando mayor importancia. En algunos casos, se puede orquestar una red compleja simplemente con contratos especificados, pero la fricción de la vida normal suele crear ambigüedades que no se pueden afrontar plenamente de antemano. Al describir el éxito de las redes de Toyota y Linux, el Boston Consulting Group concluye que el poder duro de las zanahorias monetarias y los palos de la rendición de cuentas motivan a las personas para que desempeñen tareas limitadas y especificadas, pero que el poder blando de la admiración y del aplauso es un estimulante mucho más eficaz para conseguir mejores comportamientos.

Los estilos tradicionales de dirección de empresas se han vuelto menos eficaces. Según Sam Palmisano, director gerente de IBM, los métodos jerárquicos de mando y control han dejado, sencillamente, de funcionar. Obstaculizan las corrientes de información dentro de las empresas y entorpecen el carácter cooperativo y fluido del trabajo en la actualidad.

Según un estudio de las más importantes empresas que combinan las operaciones informáticas con las tradicionales, la distribución del poder era esencial. En el ambiente de Internet, la concepción tradicional de un directivo que mantiene un control férreo y unipersonal resulta difícil de conciliar con la realidad. Al contrario, la dirección eficaz depende de la utilización de múltiples directores para adoptar decisiones competentes.

El profesor de la Escuela de Administración de Empresas de Harvard John Quelch escribe que ” el éxito empresarial depende cada vez más de las sutilezas del poder blando”.

Dicho de otro modo, la era de Internet requiere nuevos estilos de dirección en los que el atractivo poder blando debe complementar el tradicional poder duro del mando. En un mundo conectado en redes, dirigir consiste más en estar situado en el centro del círculo y atraer a los demás que en ser “el rey de la montaña” y formular órdenes a los subordinados de abajo.

Obama entiende esa dimensión de la dirección conectada en redes y la importancia del poder blando de la atracción. No sólo utilizó con éxito las redes en su campaña; ha seguido recurriendo a Internet para llegar hasta los ciudadanos. Está claro que está intentando cambiar el estilo de ejercicio del poder y adaptarlo a un mundo conectado en redes.

Copyright Clarín y Project Syndicate, 2009.

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Geografia 1º Año

ASIGNATURA: GEOGRAFIA GENERAL 1º Año

PROFESOR: RAQUEL RÁMILO

 

 

    UNIDAD 1:    LA GEOGRAFIA

    La Geografía- El hombre y el Espacio Geográfico- La Geografía como ciencia-                 

  

UNIDAD 2 :  GEOGRAFIA MATEMÁTICA

Forma de la tierra- Paralelos y Meridianos- Coordenadas Geográficas: Latitud y Longitud

Movimientos de la Tierra-Husos horarios-Cartografia

    

     UNIDAD 3:  GEOLOGIA Y GEOMORFOLOGIA

      Estructura interna de la Tierra- Eras Geológicas- 

     Agentes endógenos: Deriva continental- Movimiento de placas- Teoría de Wegener-

     Movimientos Orogénicos

     Formas del relieve continental y submarino-

     El modelado terrestre-

 

  

      UNIDAD 4.   CLIMATOLOGIA

      La atmósfera-Problemas de la atmósfera-  Clima y tiempo- Factores  meteorológicos:

      Temperatura- Presión -Humedad- Tipos de climas- Biomas-

 

 

        UNIDAD 5 :HIDROGRAFIA

       Océanos y Mares- Movimientos de las aguas marinas: olas – corrientes marinas y    

        mareas- Ríos: elementos de un río- curso- régimen- cuencas hidrográficas- lagos

      lagunas y pantanos- aguas subterráneas-

 

 

     UNIDAD 6: LA DINAMICA AMBIENTAL

      La relación Sociedad Naturaleza- Las Selvas y Bosques tropicales- Los espacios                                   

      Montañosos- Los espacios polares y circumpolares-

 

 

      UNIDAD 7: Desastres Naturales

       Las fuerzas del interior de la tierra- Desastres por causas meteorológicas-

       Desastres de origen tecnológico-

 

     UNIDAD 8: Espacios Urbanos y Rurales

     El proceso de urbanización- Megaciudades y Megalopolis- Red urbana Latinoamericana                                         

     Y Europea- Usos del Suelo y Funciones Urbanas-

 

 

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Geografia 3º Año

               PROGRAMA  DE GEOGRAFIA DE AMERICA

                                  

 

ASIGNATURA: GEOGRAFIA AMERICANA

AÑO: 3ª Año A- B- C

PROFESOR: Raquel Ràmilo

 

 

 

UNIDAD 1

Ubicación- Límites y Puntos extremos- Situación Geográfica de América y sus consecuencias- División política- División socio – cultural- División estructural- Poblamiento  Americano – América Aborigen- América colonial-

Formación de los Estados Nacionales en América Latina y Anglosajona durante el siglo XIX-

 

 

UNIDAD 2

Las condiciones naturales de América:  

Procesos de formación del relieve: endogenos y exógenos- Estructuras geológicas – Unidades de relieve.

 

  

UNIDAD 3

Corrientes Marinas: consecuencias- Climas de América: características- Factores que lo determinan- Ubicación- Ecorregiones-

Hidrografía de América del  Norte y del Sur-Cuenca Matanza-Riachuelo-

Los Glaciares- Acuífero Guaraní

 

 

UNIDAD 4

Problemas Ambientales en América: Deforestación- Perdida de biodiversidad- Degradación del suelo- Avance de la desertificación-

 

 

UNIDAD 5

Desastres Naturales en América: Tornados y Huracanes- Sequías e Inundaciones- Terremotos y Vulcanismo-

 

 

UNIDAD 6

Demografía: Estructura y Dinámica de la población- Pirámides de Poblamiento- Distribución de la población- Mercados de trabajo y condiciones de vida-Movimientos migratorios-

 

 

UNIDAD 7

América en el proceso de globalización: Organismos intergubernamentales- procesos de integración regional- Acuerdos y Organizaciones entre Estados Americanos-

 

 

UNIDAD 8

Conceptos básicos de economía- Manejo de los recursos Naturales: distintas perspectivas  Sistemas agropecuarios- Actividad agraria en América Latina y Anglosajona-  Problemáticas de la actividad agraria en América Latina- Cultivo de la  Soja en Argentina y sus consecuencias- Actividad pesquera- Actividad forestal-

Actividad Minera  

 

 

Bibliografía: “Una Geografia de America para pensar” Edit. Kapelusz

Apuntes dados en clase

Fotocopias trabajadas en clase sobre las distintas unidades

 

 

 

 

 

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GNOSEOLOGIA – TEXTOS 1

TEXTO 1

LOCKE, J. An essay concerning human understanding. New York, Collier Books, 1965

“Puesto que es el entendimiento lo que coloca al hombre por encima del resto de los se­res sensibles y le da toda la ventaja y todo el dominio que tiene sobre ellos, es ciertamente una tarea valiosa realizar una investigación sobre él. El entendimiento, como el ojo, mien­tras nos hace percibir todas las cosas, no toma conciencia de sí y se requiere arte y esfuer­zo para colocarlo a distancia y convertirlo en su propio objeto. Pero cualesquiera sean las dificultades que se encuentren en el camino de esta investigación ( .. .) estoy seguro de que (. .. ) todos los conocimientos que podemos adquirir respecto de nuestro propio entendimien­to no solo nos resultarán muy placenteros, sino que también nos darán grandes ventajas para dirigir nuestros pensamientos en busca de las otras cosas.

Es, pues, valioso investigar cuáles son los límites entre opinión y conocimiento y examinar qué medidas deberíamos adoptar con respecto a las cosas de las que no tenemos conocimiento cierto para regular nuestro asentimiento y moderar nuestras persuasiones. Para ello seguiré el siguiente método: investigaré el origen de esas ideas (. . .) que el hombre tiene en su mente y los modos en que el entendimiento las obtiene; 2º trataré de mostrar qué conocimiento tie­ne el entendimiento mediante esas ideas y su certeza, evidencia y alcance; investigaré la na­turaleza de la creencia y la opinión, lo que significa para mí el asentimiento que damos a una proposición, considerándola verdadera sin que tengamos conocimiento cierto de su verdad. “~

“He usado [el término “idea”] para expresar el significado de fantasmas, nociones, es­pecies [es decir] para designar todo objeto que está en el entendimiento cuando un hombre piensa [o dicho de otro modo] todo aquello que la mente puede emplear para pensar. Supongo que nadie cuestionará que existen esas ideas en la mente humana; todos somos conscientes de las que tenemos nosotros, y las palabras y acciones de los otros dejan su­poner que también tienen ideas.”

TEXTO 2

LOCKE, J. An essay concerning human understanding. New York, Collier Books, 1965

“Supongamos, pues, que la mente es un papel en blanco, vacío de caracteres, sin ideas, cómo las obtiene? ( .. ) A esto respondo con una palabra: de la experiencia; en ella se fun­damenta todo nuestro conocimiento y de ella deriva en última instancia ( . .) Son dos las fuentes de conocimiento de las que surgen todas las ideas que tenemos o que podemos tener: primero, nuestros sentidos, que actúan sobre objetos sensibles particulares llevando a la mente varias percepciones distintas de las cosas de acuerdo con los modos en que los ob­jetos las afectan; y así llegamos a las ideas de amarillo, blanco, color, frío, suavidad, amargura, dulzura, etc., y todas las que llamamos cualidades sensibles ( . .) Esta gran fuente de la que extraemos la mayoría de nuestras ideas y que depende totalmente de los sentidos y de su acción sobre el entendimiento se llama ‘sensación ‘. En segundo lugar, hay otra fuente a partir de la cual la experiencia provee al entendimiento de ideas, que es la percepción de las operaciones de nuestra propia mente que se realizan sobre las ideas que ha adquirido, operaciones que, cuando el alma reflexiona sobre ellas y las considera, pro­porcionan al entendimiento otro conjunto de ideas que no se habrían podido tener sin las cosas, y esas operaciones son percepción, pensamiento, creencia, razonamiento, conocimiento, volición y las diferentes acciones de nuestras propias mentes, de las que somos conscientes, que observamos en nosotros y de las que formamos ideas distintas, como ocurre con los cuerpos que afectan nuestros sentidos. Esta fuente de ideas está íntegramente en cada hombre; y aunque no haya un sentido para captarlas, pues no tiene nada que ver con los objetos exteriores ( . .) podría llamársela ‘sentido interno ‘. Pero como llamé a la otra ‘sensación’, llamaré a ésta ‘reflexión’, ya que las ideas que se forman a partir de ella son las que la mente obtiene reflexionando sobre sus propias operaciones; cuando estas ideas simples son ofrecidas a la mente, el entendimiento no puede rehusarse a tenerlas ni alte­rarlas cuando se imprimen, ni borrarlas y formar otras por sí mismo, del mismo modo que un espejo no puede rehusarse a recibir las imágenes de los objetos que están delante de él ni puede alterarlas o borrarlas.”

“Llamaré ‘idea’ a todo lo que la mente percibe en sí misma, o sea el objeto inmediato de percepción, pensamiento o comprensión, y al poder de producir cualquier idea en nuestra mente lo llamaré’ cualidad’ del objeto en el que se encuentra ese poder. Así, una bola de nieve tiene el poder de producir en nosotros las ideas de blanco, frío y redondo; llamo cua­lidad’ al poder de producir esas ideas en nosotros tales como están en la bola de nieve y las llamo ‘ideas’ en tanto son sensaciones y percepciones de nuestro entendimiento ( . .) Las cualidades así consideradas en los cuerpos son de dos tipos, a saber: 1°) Las que son absolutamente inseparables del cuerpo, sea cual fuese su estado, que se mantienen en forma ­constante, pese a todos las alteraciones y cambios que pueda sufrir aquel y toda la fuerza que se ejerza sobre él; y que encuentran constantemente nuestros sentidos en cada partícu­la de materia que tenga tamaño suficiente para ser percibido ( . .). Por ejemplo, tómese’ grano de trigo, divídaselo en dos partes; cada parte tiene todavía solidez, extensión, figura y movilidad; divídaselo de nuevo y quedan todavía las mismas cualidades; divididas hasta que los partes se vuelvan imperceptibles; cada una de ellas debe seguir reteniendo todas esas cualidades ya que la división ( . .) nunca puede retirar solidez, extensión, figura, movilidad de un cuerpo cualquiera sino solo convertirlo en dos o más masas distintas se­paradas de materia; las cuales, reconocidas como tantos cuerpos distintos después de la división, forman un cierto número. A estas las llamaré cualidades ‘originarias’ o ‘primarias’ del cuerpo ( . .) (y producen en nosotros) muchas ideas simples, por ejemplo, sol, extensión, figura, movimiento o reposo y número. 2°) Las que, en verdad, no son nada de los objetos mismos sino poderes para producir varias sensaciones en nosotros por sus cualidades primarias, por ejemplo, por el tamaño, figura, textura y movimiento de sus partes insensibles producen colores, sonidos, sabores, etc.; llamaré ‘secundarias’ a estas cualidades. Si los objetos externos no se unen a nuestra mente cuando producen ideas en esta y sin embargo percibimos las cualidades originarias como tales en cuanto caen bajo nuestros sentidos, es evidente que debe transmitirse (a partir de los objetos) cierto movimiento que a través de los nervios ( . .) llega al cerebro, asiento de las sensaciones, para producir allí las ideas de las cualidades originarias en nosotros ( . .) Del mismo modo deben producirse las ideas de las cualidades secundarias: por la acción de partículas insensibles sobre nuestros sentidos.

Las ideas de las cualidades primarias de los cuerpos son semejantes a estas últimas y sus modelos existen realmente en los cuerpos mismos mientras que las ideas producidas en nosotros por las cualidades secundarias no tienen semejanza alguna con ellas; son en los cuerpos solamente un poder de producir esas sensaciones en nosotros y lo que es dulce, ­azul o tibio en tanto idea no es sino un cierto tamaño, figura y movimiento de las partes insensibles de los cuerpos”

TEXTO 3

BERKELEY, G. A treatise concerning the principles of human knowedge. New York, The Liberal Art Press, 1957

“Hay algunos que distinguen entre cualidades primarias y secundarias, por las primeras quieren indicar extensión, figura, movimiento, reposo, solidez o impenetrabilidad y número; con las últimas denotan todas las otras cualidades sensibles tales como colores, sonidos, etc. Reconocen que las ideas que tenemos de estas últimas cosas no son similares a cosas que existen fuera de la mente, pero todavía sostienen que las cualidades primarias son imágenes de cosas que existen fuera de la mente (. . .) Añadiré que, de la misma mane­ra en que los filósofos modernos prueban que ciertas cualidades no existen fuera de la men­te, se puede probar que lo mismo ocurre con todas las cualidades. Así por ejemplo, se dice que calor y frío son (. . .) [subjetivos] ya que un mismo cuerpo puede parecer cálido a una mano y frío a la otra. Ahora bien, ¿por qué no podemos argumentar del mismo modo res­pecto de la figura y la extensión ( .. .) puesto que ante el mismo ojo y en diferentes circuns­tancias y ante ojos diferentes en las mismas circunstancias [esas cualidades] varían y por lo tanto, no pueden ser imágenes de algo determinado que esté fuera de la mente?

“Filonús: ¿No has reconocido que ninguna propiedad inherente a un objeto puede cambiar sin un cambio en la cosa misma?

Hilas: Lo he reconocido.

Filonús: Pero cuando nos aproximamos o alejamos de un objeto, la extensión visible va­ría, siendo a una distancia 10 a 100 veces mayor que a otra. ¿No debe seguirse, por con­secuencia, de aquí también, que no es realmente inherente al objeto?

Hilas: Confieso que no sé qué pensar .

Filonús: Tu juicio se determinará pronto si te atreves a pensar tan libremente con res­pecto a esta cualidad como lo has hecho con respecto a las otras. ¿No fue admitido como un argumento válido que ni el calor ni el frío se hallaban en el agua, puesto que esta parecía caliente a una mano y fría a la otra? .

Hilas: Lo fue.

Filonús: ¿No es el mismo razonamiento concluir que no existe extensión o figura en un objeto porque a un ojo aparece pequeño, suave y redondo mientras que al mismo tiempo aparece al otro grande, desigual y anguloso?

Hilas: El mismo. Pero ¿puede suceder alguna vez este último hecho?

Filonús: Puedes hacer el experimento cuando te agrade, mirando con un ojo sin dispositivo alguno y con el otro a través de un microscopio.”

TEXTO 4

BERKELEY, G. A treatise concerning the principles of human knowedge. New York, The Liberal Art Press, 1957

“Es evidente, para cualquiera que investigue los objetos del conocimiento humano, que son ideas impresas realmente en nuestros sentidos o percibidas al considerar las pasiones y las operaciones de la mente o bien ideas formadas con la ayuda de la memoria y la ima­ginación por composición, división o mera representación de aquellas que se percibieron originariamente. Por la vista tengo ideas de luz y colores con sus diversos grados y varia­ciones. Por el tacto percibo lo duro y lo blando, el calor y el frío, el movimiento y la resis­:encia; y estos a su vez en mayor o menor cantidad o en mayor o menor grado. El olfato me proporciona olores; el paladar sabores y el oído lleva a mi mente sonidos en toda su va­riedad de tono y composición. Y como muchas de estas acompañan a otras, como se advier­te en la observación, se les aplica un solo nombre y se las considera una sola cosa. Así, por ejemplo, cierto color, sabor, olor, figura y consistencia que se han observado juntos son con­siderados como una cosa distinta a la que se designa con el nombre de ‘manzana’; otras colecciones de ideas constituyen una piedra, un árbol, un libro y objetos sensibles similares, los que, en tanto son agradables o desagradables, excitan las pasiones de amor, odio, alegría, dolor y así sucesivamente. Pero además de esta infinita variedad de ideas u objetos de conocimiento, hay algo que las percibe o conoce y que ejerce diversas operaciones, tales como quererlas, imaginarIas, recordarlas. Este ser activo, percipiente, es lo que llama­mente, espíritu, alma ó yo. Con esas palabras no denoto ninguna de mis ideas sino una cosa enteramente distinta de éllas, en la cual existen o, lo que es lo mismo, donde son percibidas, ya que la existencia de una idea consiste en ser percibida.

Todo el mundo admitirá que ni nuestros pensamientos ni nuestras pasiones ni nuestras ideas formadas por la imaginación existen fuera de la mente. Y me parece no menos evidente que las diversas sensaciones o ideas impresas en la sensibilidad, por más ligadas o com­binadas que estén, no pueden existir de otro modo que en una mente que las percibe. Pien­so que podrá extraer de esto un conocimiento intuitivo el que atienda al significado del término “existe” aplicado a las cosas sensibles. Yo digo que existe la mesa sobre la que escribo, esto es, que la veo y la siento y que si estuviera fuera de mi escritorio diría que existió, esto, a su vez, quiere decir que si estuviera en mi escritorio podría percibirla, o que algún otro espíritu la percibe realmente. “Hay un olor” significa que se lo ha olido; “hay un sonido” es decir que ha sido oído, “hay un color o una figura” es decir que se los ha visto o tocado. Esto es todo lo que puedo entender con esas expresiones. Su esse es percipi; no es posible que tengan existencia fuera de las mentes o seres pensantes que las perciben (. . .)

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